
Recuerdo su mirada infinita
Sus ojos grises por el humo de la hornilla
su sonrisa que irradiaba la bondad
sus manos muy ajadas por la vida
Su voz tranquila la llevo en la memoria
Su olorcito a abuelita de otros tiempos
El pañuelo cubriendo la cabeza
Los botines blanditos color negro
Su figura pequeñita en medio del patio
Se quedó grabada para siempre
Plasmada en mi alma y pensamientos
como un ser grandioso que no muere
Abuela, mi querida abuelita
Siempre presente aquí en mi corazón
Un ejemplo de mujer y bondad plena
El ícono perfecto del amor
De ese amor verdadero, ese amor que se lleva en la sangre, a través de los genes...
ese amor que es entrega, ese amor que es perdón, ese amor que deja huella y que no muere...
Sus ojos grises por el humo de la hornilla
su sonrisa que irradiaba la bondad
sus manos muy ajadas por la vida
Su voz tranquila la llevo en la memoria
Su olorcito a abuelita de otros tiempos
El pañuelo cubriendo la cabeza
Los botines blanditos color negro
Su figura pequeñita en medio del patio
Se quedó grabada para siempre
Plasmada en mi alma y pensamientos
como un ser grandioso que no muere
Abuela, mi querida abuelita
Siempre presente aquí en mi corazón
Un ejemplo de mujer y bondad plena
El ícono perfecto del amor
De ese amor verdadero, ese amor que se lleva en la sangre, a través de los genes...
ese amor que es entrega, ese amor que es perdón, ese amor que deja huella y que no muere...
Ange, que lindo poema, me hizo emocionar mucho, me recordó a mi abuelita,ella todavía esta presente en mi vida, en tantos detalles
ResponderBorrarVero
mi abuelita Natalia es lo más preciado para mi... que la vida me dio... por poco tiempo pero para quedarse eternamente en mí... que bueno que le haya gustado
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